Comienza Becas Europa IX
La tranquilidad de Alcalá de Henares sólo se ve interrumpida por el constante repiqueteo de las cigüeñas. Éstas observan desde sus elevados nidos lo que acontece por debajo de ellas. Pero no son ajenas a la vida terrenal, puesto que a menudo descienden para recolectar las ramas con las que forman sus nidos.
A lo largo de estos viajes van picando diferentes ramas de los más variados árboles. Ramas que, unificadas, forman la estructura de su nido, su punto de partida al que, pese a los cambios en su vida, siempre regresarán enriquecidas. El núcleo entrelazado por ramas que forma este nido se encuentra en constante necesidad de renovación y cuidado. Sólo satisfaciendo estas necesidades las cigüeñas pueden realizar su aspiración de convertir el nido en un colorido artesonado que se sustenta por el propio peso de sus componentes y refleja la variedad de lo vivido.
De este modo, alzamos nuestras alas y emprendemos nuestro viaje… Próximo destino: Bolonia

